martes, 11 de marzo de 2014

Huelguero: quitáte la capucha, pedime limosna y te doy dinero

   A los delincuentes encapuchados no le digamos “estudiantes”, si lo fueran estarían en el CUNOC aprovechando los conocimientos que de allí emanan, pero están pidiendo dinero, ¿limosneros?, tampoco pues dañan la propiedad privada a quienes no acceden a darles dinero, ¿maleantes?, ¿ladrones?, ¿estorbos de la sociedad?, ¿…?, no lo sé, cualquier sinónimo despreciable quedaría bien.

¡Autoridades!, ¿cómo dejan que ellos/ellas roben?, ¿solo porque tienen capucha y no saben quiénes son?, no, pues seguro que su servicio de inteligencia sí conoce quienes lideran ese grupo, ¿es por los derechos humanos?

Señores del Centro Histórico: si ustedes nada hacen para que no destruyan las paredes antiguas de Quetzaltenango, entonces tampoco pueden reprender a quienes pinten de amarillo, rosa, celeste o cualquier color que le guste a los propietarios de los negocios afectados.

¿Porqué destrozan la propiedad privada?, son personas con tan baja autoestima, tan apáticos, con una vida tan desgraciada, que solo en esta época del año se sienten con poder, poder de reunirse, amenazar, robar, destruir, ser protegidos por los derechos humanos y el populismo, y que la policía nada haga.

Cuando me piden dinero les digo: "quitáte la capucha, pedime limosna y te doy dinero", y por supuesto, nunca tienen valor para dar la cara, son unos vándalos cobardes.

La capucha era para el tiempo del conflicto armado, pues si daban la cara podrían matarlos, pero eso ya acabó; la cosa es seguir robando, juntar tanto dinero que compran casas, carros, viajes, licor, drogas, etc.

Hace unos días detuvieron a un microbús que no quiso darles dinero, con palos lo destrozaron e hirieron a un ¡¡¡niño de 4 años!!!, y después amenazaron con una pistola al padre del niño.

¿Qué clase de profesionales saldrán de esa “casa de estudios”?, pues ya sabemos: mediocres, revoltosos y sin cultura, claro que no son todos, pero no sabemos quiénes...


Edgar Guzmán Méndez
fractalxela@yahoo.com


Publicado en El Quetzalteco, marzo de 2,007