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viernes, 10 de enero de 2014

A fish sale in Mumbai

A fish sale in Mumbai


    From my desk in Mumbai, some years ago.

     Mumbai: one of the largest cities in India, and in the world. Has coast in the Arabic Sea, which is a source of food and income for fishermen in this area.

    One day, I was alone, walking around the city. I went on a street market, sales to the sides of the narrow streets. Suddenly, I felt the smell of fish, when I turned to the corner, saw I had reached the ​​seafood area.

    I found tables with fish of different sizes, the small ones were stacked together, while large fish (more than one meter long) were cut in half showing their guts.

     Women were swatting away flies, and setting fire to smoke the fish, scaring away more flies. Cats waiting for someone to be carless, to steal pieces of fresh meat.

    Tuc tucs were horning by the narrow streets making a way. Rats in the sewers below waiting for someone to wash a table and getting some scraps.

    I also saw tea vendors offering cups of tea with hot milk. Women buyers showing a part of the belly that gets out of their typical clothes: sarees, were exchanging words in a language I do not know, all I could understood from the Hindu was panch (five).

    Children playing in the street, waiting for their mothers to complete the sale. To return to their humble little room, where they most likely live with all the family.


    Pictures? No! If I show you, it would remove the fantasy each one has created in his/her mind, about this little experience.

    If do you want to see the street location, open this Internet link site http://maps.google.com, and then search: 19.12445,72.9178


A hug from the Incredible India,


    Namasté

Edgar Guzmán

jueves, 17 de octubre de 2013

Desde una venta de pescados en Bombay

Desde una venta de pescados en Bombay

    Desde mi escritorio en Bombay, una de las ciudades más grandes de India, y del mundo, la cual tiene costas en el mar Arábigo, fuente de alimentación e ingresos para los pescadores del área:
 
    Un día salí a caminar para conocer más de las intimidades de esa gran ciudad, pasé por un mercado al aire libre que tenía ventas de vegetales y especias en las calles; de pronto sentí un olor a pescado, confirmé que había llegado al área de mariscos, me encontré con varias ventas a ambos costados de las estrechas vías, mesas viejas de madera o cemento con pescados de todos tamaños, los pequeños estaban apilados en cajas o canastos, algunos de ellos todavía luchando por salvar su vida, mientras que los grandes, partidos por la mitad mostraban las entrañas de su interior.
 
    Las mujeres ponían fuego para ahumar el pescado, y también, para ahuyentar un poco más las moscas que abundaban por allí, los gatos listos para saltar esperando a que alguien se descuidara para robarse un pedazo de carne fresca, los tuc tucs se abrían camino entre la gente con sus bocinas, las ratas debajo en los desagües esperando que alguien lavara una tabla para recibir algunas sobras, los vendedores de té con una jarilla vieja ofreciendo té con leche caliente en vasos desechables que serían reutilizados después; mientras que las compradoras musulmanas cubrían todo su cuerpo con su hiyab o chador, las clientes hindúes mostraban parte del vientre que se sale de sus sarees, todas ellas intercambiando palabras en un idioma que no conozco, algo que pude entender fue panch (cinco); los niños jugaban en la calle esperando que sus mamás terminaran la venta, para volver al humilde y pequeño cuarto o covacha en donde han de vivir con toda la familia.
 
    ¿Fotos?, ¡no!, si las hubiera tomado y publicado, eliminaría esa fantasía que cada lector ha creado en su mente de esta pequeña vivencia que les comparto.
 
    Si quieren ver la ubicación de la calle, abran este sitio de Internet http://maps.google.com, y en búsqueda escriban: 19.12445,72.9178
 
    Un abrazo desde la Increíble India.
 
    Namasté
 

Edgar Guzmán


Publicado en:
Periódico El Quetzalteco, 11 oct 2013