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jueves, 17 de octubre de 2013

Desde una venta de pescados en Bombay

Desde una venta de pescados en Bombay

    Desde mi escritorio en Bombay, una de las ciudades más grandes de India, y del mundo, la cual tiene costas en el mar Arábigo, fuente de alimentación e ingresos para los pescadores del área:
 
    Un día salí a caminar para conocer más de las intimidades de esa gran ciudad, pasé por un mercado al aire libre que tenía ventas de vegetales y especias en las calles; de pronto sentí un olor a pescado, confirmé que había llegado al área de mariscos, me encontré con varias ventas a ambos costados de las estrechas vías, mesas viejas de madera o cemento con pescados de todos tamaños, los pequeños estaban apilados en cajas o canastos, algunos de ellos todavía luchando por salvar su vida, mientras que los grandes, partidos por la mitad mostraban las entrañas de su interior.
 
    Las mujeres ponían fuego para ahumar el pescado, y también, para ahuyentar un poco más las moscas que abundaban por allí, los gatos listos para saltar esperando a que alguien se descuidara para robarse un pedazo de carne fresca, los tuc tucs se abrían camino entre la gente con sus bocinas, las ratas debajo en los desagües esperando que alguien lavara una tabla para recibir algunas sobras, los vendedores de té con una jarilla vieja ofreciendo té con leche caliente en vasos desechables que serían reutilizados después; mientras que las compradoras musulmanas cubrían todo su cuerpo con su hiyab o chador, las clientes hindúes mostraban parte del vientre que se sale de sus sarees, todas ellas intercambiando palabras en un idioma que no conozco, algo que pude entender fue panch (cinco); los niños jugaban en la calle esperando que sus mamás terminaran la venta, para volver al humilde y pequeño cuarto o covacha en donde han de vivir con toda la familia.
 
    ¿Fotos?, ¡no!, si las hubiera tomado y publicado, eliminaría esa fantasía que cada lector ha creado en su mente de esta pequeña vivencia que les comparto.
 
    Si quieren ver la ubicación de la calle, abran este sitio de Internet http://maps.google.com, y en búsqueda escriban: 19.12445,72.9178
 
    Un abrazo desde la Increíble India.
 
    Namasté
 

Edgar Guzmán


Publicado en:
Periódico El Quetzalteco, 11 oct 2013

viernes, 11 de octubre de 2013

¿Estaremos cayendo en idolatría?


¿ESTAREMOS CAYENDO EN IDOLATRÍA?

¿Quién es Dios?, Él es el Centro y Objeto de nuestra fe cristiana, Creador y Origen de todo cuanto existe, tiene atributos perfectos como Infinitud, Eternidad, Bondad, Omnisciencia y Omnipotencia.

El Cristianismo es una de las tres religiones Abrahámicas (junto al Islam y Judaísmo), tenemos a un solo Dios a quien debemos adoración y sumisión, algunos le llamamos Yavé, otros Jehová, Alá, Adonai, Elohim, y algunos otros nombres, pero es el mismo Dios, el Dios de Moisés y de Abraham.

Hay ciertas denominaciones cristianas que aceptan las imágenes, entre otras:
·         Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones)
·         Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa (ortodoxos)
·         Iglesia Católica Apostólica Romana (católicos)

Estas imágenes son de nuestro Señor Jesús, y pueden ser de la Virgen María, o de santos y santas.

Los Mormones y Ortodoxos no admiten imágenes tridimensionales (estatuas); solamente imágenes planas como pinturas y mosaicos, y son solamente de carácter ornamental, no para veneración.

En cambio los católicos les rezamos para que intercedan por nosotros con el Señor Jesús por alguna petición en especial que tengamos. Por ello acudimos a la Virgen María, Virgen del Rosario, Virgen de Guadalupe, Virgen de Fátima, etc., al Santo Hermano Pedro, Santa Encarnación Rosal, San Francisco de Asís, San Juan Bosco, o cualquier otro santo o santa de nuestra devoción, todos ellos han sobresalido por mucho de entre todos los cristianos comunes.

Debemos hacer énfasis que al único que adoramos es a Dios, y por aparte, solamente veneramos a quien está representado en las imágenes. No es como algunas personas piensan: adoramos ídolos, nos postramos ante una pintura, un pedazo de madera o piedra esculpida.

Muchos cargamos fotos de nuestros hijos o familiares en la cartera, ¿amamos al pedazo de papel?, claro que no, es a quien está en la foto, y nos recuerda a esa persona amada.

 
La Biblia prohíbe los ídolos, no las imágenes, y se habla de ellas, por ejemplo:

·         La serpiente de bronce, en Números 21:
8 Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte un Abrasador y ponlo sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.» 9 Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida.

·         Salomón edifica el Templo, en 1 Reyes 6:
2 La Casa que edificó el rey Salomón a Yahveh tenía sesenta codos de largo, veinte de ancho y veinticinco de alto. 19 Había preparado un Debir al fondo de la Casa en el interior para colocar en él el arca de la alianza de Yahveh. 23 Hizo en el Debir dos querubines de madera de acebuche de diez codos de altura. 28 Revistió de oro los querubines.

Lo que no es permitido por la Biblia, son los ídolos:

·         El Becerro de Oro, en Éxodo 32:
35 Y Yahveh castigó al pueblo a causa del becerro fabricado por Aarón.

·         Huid de la idolatría, en 1 Corintios 10:
14 Por eso, queridos, huid de la idolatría.

 
Escribí sobre este tema por la siguiente razón:

Es octubre, mes de la Santa Patrona de Quetzaltenango: la Virgen del Rosario, al igual que todos los años habrá una festividad en honor a ella, y el altar de la Iglesia Catedral está muy bien adornado.

Pero aclaremos algo, vamos a la Iglesia por Dios, Dios es el Principal, el Único, Dios no comparte Su gloria con nadie.

Debemos ir a la Iglesia a adorar a Dios, y después – después – después, ir a visitar a la Virgencita o a cualquier santo o santa de nuestra devoción.

Recordemos que ella es la mujer más grandiosa y maravillosa que ha existido en esta tierra, la escogida, la ungida, la Madre terrenal de Dios, bendita entre todas las mujeres; pero ella es humana, la Virgen María no es una diosa.

Y allí está el problema, algunos van a la Iglesia a ver a la Virgencita, a rezarle, a llevarle flores y veladoras, a agradecerle por sus bendiciones, a pedirle, y dejan a un lado a Dios.

Si yo no conociera la tradición quetzalteca y llego en octubre a la Iglesia Catedral, y veo la imagen de la Virgen del Rosario al Altar Mayor, creería que ella es la diosa, pues es quien está en el Altar Mayor tapando la imagen del Cristo Crucificado.

De mi parte, soy devoto a la Virgen de Guadalupe, les invito a seguir con nuestras tradiciones religiosas, pero nunca, nunca, nunca, hagamos a un lado a Dios.

Meditemos:

Nada ni nadie debe estar antes de Dios, no caigamos en la idolatría, como muy bien nos lo recordó S.S. Benedicto XVI en el viaje Apostólico a Francia con ocasión del 150º aniversario de las apariciones de Lourdes, en septiembre de 2008.


Edgar Guzmán

 
Publicado en:
Periódico El Quetzalteco
23/9/2013